A causa de la crisis sanitaria que se ha vivido en los últimos meses, todos los sectores han sufrido una serie de cambios, como es en el mercado inmobiliario. Existe una gran incertidumbre por el impacto que ha podido ocasionar a la economía y esto trae consigo que la actividad en el sector inmobiliario sea una posición generalizada de “wait and see”, influyendo también en la inversión extranjera en la vivienda en España.

En el segundo semestre del 2019, los extranjeros tuvieron un gran peso en el mercado inmobiliario, constituyeron el 18,7% del total de las transacciones de compraventa de vivienda libre que se registraron en España, un 0,5 más que en el mismo periodo del año anterior, según lo indican los datos del Consejo General del Notariado. El año 2020 apuntaba un buen panorama, afirman. Los últimos datos ofrecidos por el Colegio de Registradores de la Propiedad, Bienes Muebles y Mercantiles de España, instauran que durante el primer trimestre de 2020 los extranjeros realizaron más de 14.850 compras de viviendas, por lo que se ha observado un leve descenso si lo comparamos con las mas de 16.000 compras que se registraron el paso año en el mismo periodo. Hablando en términos porcentuales, durante los primeros tres meses de 2019, el 12,20% del total de compras de viviendas procedían de extranjeros, mientras que en el año 2020 descendió a un 12%, aquí podemos observar como el cambio ha sido mínimo.

Con perspectivas de cómo será el comportamiento público inversor extranjero, los expertos de Instituto de Valoraciones han analizado algunos factores que podrían influir en el interés de los extranjeros en la vivienda en España:

-Precios de la vivienda más atractivos respecto a algunas de las principales ciudades europeas: si observamos los últimos datos en comparación europea publicados por Statista del primer semestre de 2019, el precio medio de la vivienda de las principales ciudades europeas como Londres, París o Múnich fue de 16.420, 9.869 y 7.999 euros por metro cuadrado respectivamente, mientras que de Barcelona y España fue de 4.215 y 3.820. Esto deja claro que el desembolso para la compra de una vivienda en España es mucho menos que en otros países europeos.

-Destino de sol y costa, un atractivo permanente: como sabemos, España es un atractivo para los europeos debido a las buenas condiciones climatológicas y gran oferta de viviendas en la costa. Estos factores hacen que sobre todo públicos como el británico o francés sean grandes amantes de nuestras tierras y acaben formando el 1,52% y 1,01% respectivamente del total de compraventas de viviendas en España, según los datos del Colegio de Registradores de las Propiedad, Bienes Muebles y Mercantiles de España. Observando estos datos, se puede predecir que España seguirá atrayendo este público para la compra con vista a buenas oportunidades de inversión.

-Incertidumbre sobre la duración de la situación actual y el impacto con la economía: hemos visto como el sector se ha digitalizado en estos dos últimos meses, realizando tours virtuales y firmas de contratos inteligentes para cerrar contratos de compraventa o alquiler. Como contra, existe un gran miedo de un posible rebrote y de vuelta al confinamiento por lo que impide cuantificar el impacto que todo ello tendrá en la economía y especialmente en el sector, lo que ha ocasionado que los principales players hayan adoptado una posición de wait and see y que la actividad del sector se haya paralizado considerablemente.

-El objetivo de las inversiones está cambiando: existe una previsión de cambio en la tendencia en el objetivo de los inversores. Por el lado de alquileres, muchos alquileres turísticos están barajando cambiar el modelo de alquiler y realizar alquileres tradicionales de medio o largo plazo. Este tipo de cambios podrían afectar a un perfil de inversor el cual busca un inmueble como negocio ya que la rentabilidad puede llegar a ser menor.